divendres, 10 de juny de 2016

SERRALLONGA A LA GUIA DE LES GUILLERIAS DE 1945






L’any 1945 es publica dins la “Colección de la Montaña y el Mar” , editada per Velloso Editor de Barcelona, una nova guia de les nostres Guilleries.
 
Els autors són J. Castells i J. Terès .

El contingut de la guia, de 214 pàgines i edició senzilla, abasta la presentació geogràfica, històrica i llegendària de les muntanyes i els pobles continguts en aquest territori; així com també una presentació resumida dels municipis que el componen, un recull d’alguns “goigs” que es canten en ermites i santuaris i quatre itineraris per a descobrir el territori.
 
En l’apartat de les llegendes de les Guilleries els autors dediquen un ampli espai a parlar de la llegenda i la història del bandoler.

El text participa de la controvèrsia o sorpresa entre la visió del noble nyerro rebel que van imaginar els literats, dramaturgs i les diferents mostres de cultura popular i la del simple lladre de camins que van descobrir els historiadors a partir del procés sumarial.

Els autors reconeixen no admetre la visió historicista del bandoler , enfront de la romàntica que més els plauria; i es determinen finalment per posar en valor la tradició i popularitat indiscutible del bandoler en aquestes terres.

Aquest és el text, que conté també un breu resum de la producció literària que es va crear al voltant de la figura d’en Serrallonga:

“DON JUAN DE SERRALLONGA

Para finalitzar diremos que una de las figuras legendarias más importantes de Cataluña, ha nacido en las Guillerías; se trata del gran Don Juan de Serrallonga, comparable en importancia al mal caçador , o al comte Arnau. Hemos leído una copia íntegra que ocupa más de mil folios del manuscrito relativo al proceso de Juan Sala y Serrallonga, existente en la Biblioteca-Museu Balaguer de Vilanova y Geltrú y a pesar de la autenticidad del documento nos resistimos a creer que nuestro héroe legendario sea el vulgar salteador de caminos, ladrón, criminal, analfabeto y cobarde que allí se nos describre. Nuestra manera de interpretar la historia coincide , a veces, con la del polemista inglés Chesterton quien da más beligerancia a la voz popular (leyenda) que a la letra escrita. Es tanta la diferencia que existe entre una y otra que desearíamos dedicar parte de nuestros trabajos a la investigación completa de la vida y hechos de ese singular personaje. Dios y el tiempo pueden ayudarnos en tal tarea y no quisiéramos rendir nuestra pluma sin haber intentado escribir una biografia documentada y objectiva sobre el bandolero que tantos entusiasmos despertó en nuestro corazón de adolescentes.

Por ahora nos limitaremos a dar cuenta de algunos aspectos de la vasta personalidad de Serrallonga. Fue hijo –según la leyenda- del noble de Carós, Bernardo de Serrallonga, adicto al bando de los nyerros, enemigos de los cadells. Enamórose de la dama Juana de Torrelles, hija del noble de Torrelles, cadell. No pudiendo casarse con ella por oposición del padre, la raptó. La justicia se lanzó contra él, pero como Juana la amaba se casaron en secreto y ambos, al frente de una numerosa cuadrilla de nyerros, se lanzaron al despoblado iniciando una vida, ya de bandidaje, ya de lucha civil, atacando a las fuerzas del Virrey. El segundo de su partida era Jaime Malianta, conocido por el Fadrí de Sau. Juntos entraron triunfantes en varias poblaciones de Cataluña y siempre derrotaron a las tropas que les perseguían. Como bandoleros siguieron la tradicional costumbre de robar al rico para socorrer al pobre. Supone la leyenda que se le apareció a Don Juan la sombra de su difunto padre, induciéndole a que se entregase a las autoridades para evitar más sangre y desolación. Fue encarcelado en Barcelona , después de entregarse y allí, procesado por sus crímenes, murió ajusticiado a finales del sigle XVII. Doña Juana y el Fadrí, fieles a la memoria del esposo y amigo, vengaron su muerte y prosiguieron la vida de bandidaje por las Guillerias y Vic.

Desde el siglo XVII las aventuras de Serrallonga se han perpetuado por toda Cataluña y su persona figura en el romancero popular y en la literatura, llegando, viva, hasta nuestros días. Víctor Balaguer escribió un drama trágico (representado durante 50 años consecutivos) y una novela con el título de Don Juan de Serrallonga. En 1921 el maestro Morera estrenó su ópera Don Juan de Serrallonga con letra catalana del filósofo-poeta Francisco Pujols. El titulado Ball d’en Serrallonga es un cuadro dramático de autor anónimo, escrito en catalán. Con el mismo nombre existe una pieza literaria, musical y folklórica y ambas son representadas por toda Cataluña con tantas versiones y variantes como son los pueblos o comarcas que las ejecutan (Urgell, Segarra, Vallés, Ampurdán, Guillerias, Panadés, etcétera).

Sobre el mismo asunto existe también la comedia castellana El catalán Serrallonga escrita por Coello, Rojas y Guevara (un acto cada uno).

El cancionero popular se ha enriquecido también con estos versos, probablemente del siglo XVII:

Cuatre bandolers – van de camarada
Un era en Serrallonga – l’altre s’amiga Joana
(Fararà).
L’altre Fadrí de Sau
(Fararà).
Les ninetes ploren – ploren de tristor
Perqué el Serrallonga – n’és a la presó.
(Fararà)
Joana la sua amiga – son germà deshonrà.
I donar-li la mort – al ell va jurar.
(Fararà)
Bernat de Serrallonga – per son fill va plorar
I per a que el prenguin – ell mateix lo entregà.
(Fararà)

Como puede verse en la canción se supone a Doña Juana hermana y no hija, de Carlos de Torrelles.

En el romancero catalán y castellano figura más de una poesía alusiva a la personalidad de Serrallonga.

Por el proceso, en cambio, se desprende que Juan Sala era de vulgar condición, igual que el Fadrí y sus concubinas Anastasia Carles y Juana Macissa, que en nada se asemeja a la doña Juana de la leyenda. Abandonó Sala su casa de agricultor (antes araba la tierra) dejando en la miseria a su esposa y a cinco hijos para lanzarse al bandidaje. Se procura una amante con Anastasia, pero cansada de ella rapta a Juana, mujer de un molinero, con la que lleva una extensa vida de crímenes.

Preso al fin, los Tribunales ordinarios de Barcelona le condenan en 1633 a la última pena por ladrón, asesino, rebelde y contumaz.

Con estas noticias sobre Serrallonga, cerramos el capítulo de leyendas. Por tratarse de tales que el lector perdone nuestro entusiasmo ante la figura de este - ¿bandido o héroe? – gran personaje tradicional.”